3D Slash

Este mes quiero recomendaros una herramienta para diseñar y modelar en 3 dimensiones. 3D Slash

Desde hace unos años trabajo usando Tinkercad con los alumnos para diseñar objetos en 3 dimensiones. Sin embargo, le encuentro algunas limitaciones: el uso de un correo electrónico para poder diseñar, muchos menús… Y dentro de su interfaz intuitiva, es una herramienta que no concibo utilizar con alumnos menores de 8 años.

Es por eso que cuando descubrí 3D Slash me encantó. Para mí, es la herramienta perfecta para empezar a trabajar con los alumnos más pequeños de Primaria el diseño 3D. En lugar de comenzar desde un fondo en blanco como ocurre en Tinkercad, podemos escoger hacerlo desde un enorme bloque, en el que tallaremos nuestro diseño, como si de una estructura cúbica se tratase.

Los menús de la herramienta son muy amigables y la manera de moverse por el espacio también es muy simple. Estas son las principales características por las que me atrajo la herramienta en un principio. No es necesario saber leer para descubrir lo que puedes hacer con el cubo que tienes en la pantalla, deshacer acciones que no queríamos hacer, colorear… las acciones son más limitadas que en Tinkercad, pero puedes llegar a modelar estructuras igual de complejas en ambos programas.

Os animo a que le deis una oportunidad a la herramienta si no la conocíais y hagáis vuestros propios diseños en 3D.

 

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Al frente de la clase

Este mes quiero recomendaros una película. Como cinéfila y profesora siempre estoy a la caza de series o películas relacionadas con la docencia, que inspiren y reflejen el cambio educativo que la comunidad educativa necesita.

Esta película no habla sólo de los problemas en las aulas, habla de cómo hacer frente a la vida cuando se tienen capacidades diferentes y limitaciones que generan prejuicios en los demás. Esta película refleja la lucha por la inclusión de las personas con diversidad funcional en el aula, no solo como alumnos sino como docentes. El título de esta película es Al frente de la clase (Y si mientras leías este párrafo se te ha venido otro título a la mente, no dudes en dejarlo en los comentarios, para que podamos disfrutar de otra gran película con palomitas en una tarde de domingo)

En la hora y media que dura la película nos presenta la vida de Brad, un chico con síndrome de Tourette (para los que no lo conozcáis, es un trastorno caracterizado por tics y ruidos que el cuerpo realiza y es imposible controlar. más info) Comenzamos en la infancia de Brad, en la que su familia lucha por mantenerse unida, desconociendo el diagnóstico y tratamiento de su hijo. Y nos trasladamos hasta la edad adulta, en la que Brad persigue su sueño de ser profesor, mientras nos presenta algunas de las situaciones a las que debe hacer frente para lograr su inclusión en el aula, como alumno y como profesor.

Es una historia cargada de emociones y que lanza un mensaje de esperanza a la sociedad, porque no es solo una historia llevada al cine, es la autobiografía que Brad Cohen escribió en 2005 para relatar su lucha por la inclusión en la educación, una batalla que necesita de toda la comunidad educativa para superarse.

 

Mujeres en la historia

Desde que trabajo desarrollando contenido editorial, he intentado que la cantidad de mujeres a las que hace referencia en las unidades sea la misma que la de hombres, aunque me llevo horas de investigación encontrar una mujer que no fuese hija de, mujer de, amante de…

Es asombroso lo complicado que resulta, en ocasiones, encontrar mujeres relacionadas con la filosofía, el arte antiguo…

Es por eso que quiero compartir con vosotros un blog que encontré, en la que podemos encontrar una relación bastante extensa de estas mujeres, que en su tiempo lucharon contra los estereotipos y persiguieron sus sueños.

https://mujeresconciencia.com

Sábanas blancas

Hace mucho que no publico ningún relato, porque no quiero forzar una inspiración inexistente a aparecer. Os dejo un microrrelato que escribí hace tiempo.

En la oscuridad de los sueños no se ven estrellas y el negro horizonte se transforma en un lienzo sin límites que sobrevuela la imaginación. El poder de un deseo, la fuerza de una ilusión, la aspiración de un futuro, todo parece posible hasta que los párpados se alzan. Y aunque el mundo haya renegado de esos momentos, yo los disfruto. He aprendido a valorar lo que los demás desprecian a plena vista. No fue fácil, ni para mí, ni para mi familia, pero así soy. Al igual que mis ancestros, al contrario que mis más cercanos antecesores, yo he conservado el gen durmiente, que obliga a mi cuerpo a arroparse cada noche entre las sábanas de la cama. El día no tiene significado para los que me rodean, sus 24 horas se unen a las siguientes, una y otra vez, una y otra vez, sin descanso. La vida es demasiado corta para detenerse en un sueño. Y yo ahora me pregunto ¿cómo pueden vivir sin dejar a la mente volar? Mientras ellos susurran cómo puedo yo vivir dejando pasar las horas. Insensatos que desprecian lo que temen, de donde proceden, en pro de una artificial evolución, que soy incapaz de defender. Porque para mí una vida no es vida sin sueños, aunque los demás hayan renegado de ellos buscando un aprovechamiento efímero de los días que pasan al mismo ritmo, pero no igual para todos. Nada es igual, ni se parece, cuando tienes el tiempo a tu favor, y dejas la mente fluir con las estrellas y el cielo. Corriendo por todo, para todo, muchos son los conocimientos que se llevan aprendiendo desde el pasado, pero ni uno solo de ellos apareció con prisa, aunque así sea como quieren aprenderlos ahora. Sin detenerse a observar el firmamento que nos vio crecer, y nos recuerda que por mucho que corramos, nuestro destino estará siempre en sus manos. Y así, el resto, se mantienen ignorantes a los placeres reales de la vida, tumbarse a contemplar el cielo, saborear el viento, convertirse en héroes, princesas y villanos con cada atardecer, en el que el sedoso tacto de unas sábanas blancas arropan tu cuerpo, mente y esperanza, dando vida a un nuevo amanecer.